...un sueño durante el verano
Estoy viviendo en un sueño... uno especial, adornado de notas musicales y un piano. Tambien muchas flores de colores, tres desayunos, tres cenas...
Estoy sonriendo de nuevo, y alguien sonrie conmigo. En las bocas hay sabor a fresas y café.
Estoy escribiendo de nuevo, y esta vez para dejar constancia de que tambien, por momentos, puedo ser alguien que escribe palabras alegres. Que soy alguien que también tiene miradas de gratitud y sabe que almas nobles deambulan por el mundo.
No tengo preguntas, no tengo respuestas, no tengo esa honda necesidad de llorar de otros momentos. Quiero correr y saltar y bailar... moverme todo lo que no me he movido, al compas de un tambor, de esa mi música de antaño.
A la vez me aturdo... me quedo pasmada con esa mirada tan azul, tan brillante y tan real. Esa mirada que parece extasiada con la mia de un origen más primitivo.
No estoy segura de lo que estoy viviendo, solo lo disfruto y no pienso en futuros, solo en momentos del ahora, con caras alegres y sabor a chocolate.
Y pienso en el largo caminar que ha sido mi vida y en todos los simples tropiezos y las caidas estruendosas, y tanto dolor, tantas lágrimas. Pero ya no son importantes, no son necesarias, no son especiales... si solo fueran esos pasos los imprescindibles para llegar hasta aqui, me doy por bien servida.
Y sé, además, que será un amor pasajero, con fecha límite, y sin embargo, no siento angustia por ese fin cercano. Ha sido en poco tiempo, un amor intenso y lleno de detalles, lleno de caricias... y sobre todo de tantos y tantos besos. Tambien de piel muy blanca fundida en una un tanto más oscura: la mia.
Y su nombre, como de agua con un toque salino, como de mar, pero no de mar tranquilo y pasivo, sino con su propia energía interna, a veces salvaje, es una ola. El no sabe todo lo que ha hecho conmigo estos trece días: la mujer más feliz, más querida, mas deseada... se que no me ama, pero me he sentido tambien amada.
Tampoco puedo saber yo que siento, solo me siento muy tranquila, ahora cada color es más intenso, y cada mirada y sonrisa son más especiales... y a pesar de que no es un verano tan intenso en esta ciudad, la ciudad de M, porque a veces llueve, para mi todos los días ahora tienen luz, son más amarillos y más calientes.
Y que diferentes que somos, pero que tan complementados a las vez... Me gusta saber que alguien quiere verme cada día, quiere sentirme, y quiere sentirse en mi... Seguro que solo es una pasión de momento, quien sabe... pero que penetrante y agudo sabor, que emocionante y seguro aroma...
Junio 21 de 2011; 14:13



